sábado, 28 de abril de 2012

Capítulo 5: El Rastro



Capítulo 5: El Rastro

Fermín estaba escondido detrás de unos arbustos, cerca de la costa, esperando alguna aparición de Carlos. En ese momento, alguien le golpeó y le dejó incosciente. Fermín se despertó atado en una silla y encerrado en un sótano con Carlos García delante suyo.

-Dejad de meter las narices donde nadie os manda-dijo Carlos.

-Da igual lo que hagas conmigo-dijo Fermín-, no te vas a salir con la tuya.

-Eso ya lo veremos-dijo Carlos.

Carlos salió de la sala. En ese momento, Rebeca encontró un rastro de sangre de Fermín en la zona donde le habían capturado. Decidió comenzar a andar hasta encontrar la casa más cerca, de allí vio salir a Carlos en un todoterreno. Se acercó rápido al coche y le puso un pequeño rastreador. Después, se coló en la casa hasta llegar al sótano donde liberó a Fermín. Los dos se dieron un gran abrazo.

De madrugada, el coche se paró cerca del puerto. Fermín y Rebeca consiguieron llegar a tiempo gracias al rastreador. Justo cuando las armas iban a ser descargadas, Fermín y Rebeca aparecieron para detenerles. Carlos había sido derrotado y llevado a prisión. Días después, el caso ya había sido archivado y Rebeca podía por fín descansar. Fermín decidió ir a cuidarla más a menudo para agradecerle que le salvara.

-Somos un equipo-dijo Rebeca-, no te olvides de eso.



sábado, 21 de abril de 2012

Capítulo 4: Interceptar



Capítulo 4: Interceptar

Por la noche, Fermín y Rebeca consiguieron llegar al pueblo Valenciano donde, ocultados, vieron como Sandro y su secuaz se acercaban al puerto para poder conseguir las armas. En ese momento, Fermín y Rebeca salieron de su escondite y les apuntaron con sus armas. Sandro disparó a Rebeca y consiguió darle en el brazo. Después, hechó a correr.

-Vete detrás de él-dijo Rebeca.

Fermín comenzó a corrrer detrás de Sandro. El secuaz se acercó a Rebeca para acabar con ella pero ésta consiguió darle una patada y dispararle en sus partes. El secuaz cayó al suelo muerto de dolor.

-Ahora intenta reproducirte-dijo Rebeca.

Fermín continuaba corriendo detrás de Sandro hasta que consiguió avalanzarse sobre él y capturarle. Horas después, los dos criminales ya habían sido entregados a la justicia y Rebeca se recuperaba en un hospital. Días después, Rebeca conseguía volver a su casa para continuar recuperándose. Fermín consiguió sorprenderla con una cena especial para celebrar que habían terminado la misión con éxito.

Los dos cenaron tranquilamente pero Fermín decidió dejarla descansar y se fue a su casa. Al día siguiente, Saúl les llamó para felicitarles por el trabajo y anunciarles que tenía una nueva misión para ellos: alguien iba a comprar las armas que Roberto y Sandro no pudieron comprar.

Fermín decidió no avisar a Rebeca para que pudiese recuperarse y se puso en marcha de nuevo hacia la costa Valencia para intentar encontrar a Carlos García, un narcotraficante de armas que iba a conseguir meterlas en España. Esa noche, Rebeca se enteró de la misión y decidió ir a buscar a Fermín para ayudarle.

 

sábado, 14 de abril de 2012

Capítulo 3: El Casino



Capítulo 3: El Casino

Por la noche, Fermín y Rebeca se pusieron sus ropas de gala para acudir al casino a pillar a Roberto. Intentaban pasar desapercibidos para que Roberto no sospechase, por lo que también decidieron separarse. Rebeca vio a Sandro cerca de una mesa y, desde lejos, comenzó a espiarle. Sandro sacó su teléfono y comenzó a hablar con él. Seguidamente colgó y se metió por la puerta de servicio. Rebeca fue detrás de él sacando dentro su pistola.

Fermín había conseguido visualizar a otros dos sospechosos que también se metieron por una puerta de servicio. Fermín fue detrás de ellos. Los dos se encontraron persiguiendo a los secuaces de Roberto. Decidieron colarse por el conducto de ventilación. Llegaron a una pequeña trampilla donde vieron una mesa de póker con todos ellos y el gran sospechoso de todos: Roberto. Fermín y Rebeca sacaron sus pistolas y salieron de la trampilla apuntándoles.

-Se acabó el juego Roberto-dijo Fermín.

-Esto no ha hecho nada más que comenzar-dijo Roberto.

En ese momento comenzó un tiroteo. Fermín y Rebeca se refugiaron detrás de una columna. Rebeca vio como Roberto huía por un pasillo e intentó interceptarle. Rebeca consiguió dispararle en la pierna y dejarle desarmado. Fermín se ocupó del resto pero sólo consiguió capturar a uno de los secuaces.

Tres días después

Fermín y Rebeca habían conseguido devolver a Roberto y a su secuaz a la cárcel. Saúl les volvió a llamar para comunicarles que todo aún no había acabado ya que Roberto tenía entre manos un negocio de tráfico de armas y que su hermano Sandro iba a terminar el trabajo. Fermín y Rebeca tenían que ir a un pequeño pueblo de Valencia para poder evitar que Sandro y su secuaz trajeran una gran cantidad de armas a España.

 

sábado, 7 de abril de 2012

Capítulo 2: La Trampa



Capítulo 2: La Trampa

Rebeca lo cogió y le metió en la habitación de Fermín. Los dos le ataron en una silla y le quitaron la mordaza para interrogarle. Sandro les dijo que no sabía nada de su hermano. Rebeca decidió meterle un balazo en la pierna pero, justo cuando iba a hacerlo, Sandro decidió hablar.

-Mi hermano está escondido aquí-dijo Sandro-, pero os aconsejo que no le busquéis, será vuestra muerte.

-Eso es cosa nuestra-dijo Fermín-, ¿dónde está?

-En el Bar "Las Calamidades"-dijo Sandro-, cerca de la costa.

-De acuerdo-dijo Rebeca poniéndole de nuevo la mordaza-, tú te quedas aquí.

Los dos salieron de la habitación y se dirigieron a la costa. Entraron en el bar pero no encontraron a Roberto. El camarero les vio y sacó una escopeta de debajo de la barra. Fermín y Rebeca consiguieron esquivar las balas y tirarse al suelo disparando. Fueron corriendo hasta un pequeño acantalido y se tiraron juntos. Momentos después, consiguieron salir del agua en una zona seca. Se habían dado cuenta de que había sido una trampa.

Se dirigieron al hostal pero Sandro ya no estaba allí. La cosa se había puesto muy peligrosa y no tenía ni idea de dónde seguir buscando hasta que Rebeca encontró una tarjeta en el suelo perteneciente a Sandro: Casino Ópera.

-¿Te gusta el juego?-dijo Rebeca.

-Me gusta jugar-dijo Fermín.